Calle Ramón Figueras: quejas vecinales en Santa Isabel

La calle Ramón Figueras de Santa Isabel, entre parches y abandono
Los vecinos denuncian el mal estado del asfalto, la falta de aceras y la presencia de excrementos de perros en una calle con cada vez más tránsito.
La calle Ramón Figueras, en Santa Isabel, vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación que afecta directamente a la calidad de vida de nuestros vecinos: disponer de unos accesos dignos, un firme en condiciones y espacios seguros para peatones.
Las fotografías remitidas a ConoZe Santa Isabel muestran los parches realizados durante el verano y el estado de una vía que, según denuncian sus residentes, sigue necesitando mejoras.
El problema no se limita al pavimento. La ausencia de aceras, la presencia de excrementos caninos y el aumento del tránsito asociado al crecimiento residencial de la zona alimentan el malestar de quienes viven allí.
Los afectados reclaman que se preste atención a una calle de nuestro barrio que consideran olvidada.

Unos parches que no resuelven el problema del asfalto
Las imágenes compartidas por los vecinos reflejan una situación que va más allá de una reparación puntual.
Según explican, los trabajos realizados durante el verano no han solucionado las deficiencias que arrastra la calle Ramón Figueras.
El estado del firme preocupa especialmente a quienes utilizan a diario esta vía para acceder a sus viviendas.
Los residentes consideran necesario abordar el problema de manera más completa, en lugar de limitarse a reparaciones parciales que no ofrecen una solución duradera.
La reclamación apunta a una cuestión básica: el mantenimiento de las calles y la calidad de los accesos a las viviendas también forman parte de los servicios que necesitan nuestros barrios para crecer en buenas condiciones.

Sin aceras y con más tránsito: la seguridad, en el centro del debate
Otro de los aspectos que más inquietud genera es la falta de aceras.
La convivencia entre vehículos y peatones resulta especialmente delicada cuando no existe un espacio claramente diferenciado para caminar con seguridad.
Los vecinos aseguran, además, que la calle soporta cada vez más tránsito debido a las viviendas que se han construido y a las que continúan levantándose en el entorno.
Este crecimiento residencial plantea una pregunta importante para el barrio: ¿están adaptados los accesos y las infraestructuras a las necesidades actuales de quienes viven en la zona?
Para las familias, las personas mayores y quienes pasean a diario, disponer de itinerarios peatonales seguros no es un detalle secundario.
Es una necesidad que cobra todavía más importancia cuando aumenta el movimiento de coches.

Los excrementos de perros agravan el malestar vecinal
Al deterioro del firme y a la falta de aceras se suma otro problema de convivencia: la presencia de excrementos caninos sin recoger.
La preocupación por esta situación ya ha aparecido en otros medios. El diario Aragón Digital publicó el 27 de enero de 2026 el testimonio de un residente de la calle Ramón Figueras que denunciaba la acumulación de deposiciones y las molestias que ocasionaban en el entorno de su vivienda.
La información también recogía las quejas de otros vecinos y las peticiones de mayor responsabilidad por parte de los propietarios de mascotas.
La cuestión afecta tanto a la limpieza como a la salubridad y a la imagen de nuestras calles.
La responsabilidad individual es fundamental: recoger los excrementos de los animales es una obligación de convivencia que no debería depender de que haya alguien mirando.
Al mismo tiempo, los residentes reclaman que se atiendan las necesidades de mantenimiento del espacio público y se estudien medidas que permitan mejorar las condiciones de la zona.

Una reivindicación que necesita respuestas
El malestar expresado por los residentes refleja una sensación de desigualdad respecto a otras zonas de Zaragoza.
Los vecinos consideran que quienes viven en Ramón Figueras deben disfrutar de unas condiciones adecuadas de acceso, seguridad y limpieza, como cualquier otro ciudadano.
En este contexto, existe un antecedente administrativo relevante. El Ayuntamiento de Zaragoza incluyó en sus acuerdos de septiembre de 2024 la aprobación de un proyecto de obras ordinarias de pavimentación en las calles Ramón Figueras y Día, en Santa Isabel.
Este dato confirma que la pavimentación de la calle ha formado parte de la planificación municipal.
Sin embargo, la documentación consultada no permite asegurar cuál fue el alcance exacto de las obras ejecutadas posteriormente ni si la situación que muestran las fotografías responde a trabajos pendientes, reparaciones provisionales o necesidades de conservación posteriores.
Por ello, sería importante conocer qué actuaciones se han llevado a cabo, qué mejoras quedan pendientes y si existe una previsión para solucionar las deficiencias que denuncian los residentes.
